Última actualización: Junio 02, 2010 08:48
Extraído de: Dirección Provincial de Proyectos – Santa Cruz – Argentina
El objetivo es promover el desarrollo integral y sostenible, y la generación de empleo estable en la Región, tomando como grupo objetivo a las micro, pequeñas y medianas empresas radicadas en este territorio que cumplen un rol fundamental como generadoras de riqueza genuina y sustentable, y propiciando una verdadera y definitiva inclusión social con base en la justicia social.
“Un proyecto es un conjunto de actividades que se proponen realizar de una manera articulada entre sí, con el fin de producir determinados bienes o servicios capaces de satisfacer necesidades o resolver problemas, dentro de los límites de un presupuesto y de un período de tiempo dados.” (Ander-Egg)
Los proyectos productivos tienen como fin instalar y operar una capacidad transformadora de insumos con el fin de producir bienes con destino a atender necesidades de consumo. Sus posibilidades de implementación y operación dependen de la existencia de la demanda real en el mercado que disponga de la suficiente capacidad de compra, para permitir una rentabilidad mínima al capital comprometido en el proyecto. Ejemplo, proyectos de transformación industrial, de producción agrícola o agroindustrial, de explotación minera, etc.
Es pertinente recalcar que la implementación de un proyecto productivo es un instrumento de desarrollo y no un fin en sí. Con los proyectos productivos lo que se pretende es crear las condiciones para que las comunidades de una localidad o región, puedan por sí mismas generar posibilidades de mejoramiento económico y social. Para la ejecución de un proyecto de región es importante que las comunidades junto a los agentes promotores de desarrollo, comprometan sus esfuerzos en el aprovechamiento o en la generación de ventajas comparativas que faciliten su incursión en el mercado.
Utilizar esta metodología de Formulación nos permite conocer en profundidad todos los aspectos que intervienen o intervendrán durante la ejecución de un emprendimiento o proyecto productivo.
La presentación de proyectos permite dar una idea completa y a su vez sintética de lo que queremos lograr y de cómo consideramos que se puede llevar a cabo. Un proyecto bien elaborado puede ser la clave para lograr la cooperación y la participación tanto de las comunidades como la de las distintas instituciones promotoras de desarrollo. Además, es un factor fundamental para conseguir de recursos financieros, en caso de que estos se requieran.
El trabajo por proyectos es la mejor forma de desatar en las comunidades procesos de acción, aprendizaje y obtención de utilidades que conducen al desarrollo de capacidades autogestionarias. Este tipo de trabajo permite enseñar y aprender, sobre la puesta en marcha de acciones concretas, ayuda a comprender e interpretar problemas, necesidades y oportunidades, así como la forma de actuar ante los mismos. Se logra de esta forma, una clara comprensión de los hechos que constituyen la base para plantear soluciones acordes a las particularidades de las comunidades, quienes además piensan y concretan alternativas de acción, esto permite que sean las propias comunidades participantes quienes se responsabilizan y comprometan con los resultados esperados. Son los mismos actores del problema quienes personalmente asumen las acciones para el cambio.
En las condiciones actuales podemos afirmar que la formulación de proyecto es la metodología operativa del desarrollo productivo. Los planes de desarrollo y los programas empresariales bien concebidos, descasan sobre un catálogo amplio de posibles proyectos. Difícilmente se pueden materializar planes de desarrollo si no se han identificado, formulado y evaluado sus correspondientes proyectos.
Dentro del desarrollo de un proyecto existen diferentes etapas como así también distintas metodologías, sabemos que no hay un modelo único, pero cualquiera sea el método aplicado, siempre se pueden distinguir tres fases:
Abarca la detección, identificación y formulación de la necesidad que se desea satisfacer, es decir “El problema” (la correcta identificación y formulación del problema es tan importante como su solución y exige un enfoque globalizador) es fundamental realizar una exhaustiva observación de todos los aspectos que intervienen en la problemática, no hay que olvidad que la mayoría de los problemas intervienen en la elaboración conservación transporte y consumo de bienes y servicios. Definir bien el problema implica que etapa vamos a abordar en la secuencia del problema, ya sea antes durante o después. Es la combinación de estos aspectos lo que nos ayuda a delimitar y definir que etapa del problema vamos a abarcar.
Durante la observación usaremos datos de antecedentes, los productos de la competencia, la tendencia del mercado, estudios demográficos, siempre teniendo en cuenta la influencia económica-cultural, para poder determinar cuales son las necesidades, luego definiremos cual es el problema, se deberá proponer una hipótesis de solución, que contenga las características estratégicas de nuestro proyecto para que este funcione y cumpla con su objetivo.
Durante esta etapa se requiere entre otras cosas, una gran amplitud de visión, capacidad de análisis, enfoque globalizador, poder de síntesis, juicio subjetivo, razonamiento deductivo, y sobre todo mucha creatividad, es una búsqueda de ideas nuevas o la aplicación de nuevos conceptos, buscamos un nuevo producto que nos permita destacarnos de la competencia, por lo cual buscaremos las siguientes características: ser más fácil de utilizar, mas barato, más bonito, más sencillo, mas a la moda, más funcional, más ecológico, etc.
Una vez desarrollado el concepto del nuevo Producto o Servicio, se requiere acondicionar los siguiente procesos para así llegar a la conclusión y elaboración final del Servicio o producto, por lo que se requerirá a una capacidad organizativa, una planificación de los elementos necesarios, los tiempos, los costos y los términos de ejecución, para concluir en una evaluación de todo el proceso, cuando el proyecto esta en ejecución nos otorga gran cantidad de datos que sirven para mejorar o re adaptar la producción, es importante continuar reformulando continuamente los proyectos, ya que los mercados cambian, y los gustos del consumidor fluctúan, de esta manera el proyecto estará adaptándose constantemente al gusto y las necesidades de los clientes y atraer a los posibles consumidores.
Todo proyecto requiere para su realización una serie de recursos. Los recursos necesarios para el desarrollo del proyecto generalmente se clasifican en cuatro tipos:
Para poner en marcha cualquier tipo de proyecto hay que disponer de personas adecuadas y capacitadas para realizar las actividades y tareas previstas. Cuando los proyectos tienen como propósito contribuir al desarrollo comunitario nos encontramos con que hay dos partes claramente identificadas, una compuesta por los miembros de las comunidades relacionadas y otra por el grupo de apoyo o de agentes de desarrollo. Para que la participación y el compromiso de cada una de las partes sea efectivo, es indispensable que ambas estén en capacidad de hacerlo. Siempre hay que dejar en claro el papel de cada uno de los miembros del grupo y el hecho de que asumir tareas diferentes no quiere decir necesariamente que se establezca una relación vertical o dominante de una parte sobre la otra.
Los recursos físicos tradicionalmente comprenden varios ítems como terrenos, edificios, maquinaria, equipos, infraestructura, bibliografía, documentación, medios de transporte, etc. Sin embargo, estos tipos de recursos no siempre deben ser adquiridos, pero sí puede ser cubiertos con lo que ya se tiene. Cuando hay convencimiento y suficiente motivación para emprender una misión, es importante fomentar la movilización de recursos en donde todos ponen lo que puedan. Un ejercicio muy oportuno es hacer un inventario de los recursos con que cuentan tanto las comunidades como los grupos de apoyo. A veces por simple desconocimiento se deja de disponer de lo que ya hay, retrasando la acción hasta su supuesta consecución.
En caso de que el proyecto contemple este tipo de componente, es necesario establecer las alternativas técnicas elegidas y las tecnologías a utilizar. Cuando un proyecto contempla la adopción de innovaciones tecnológicas, es bueno tener presente, que muy probablemente, la adopción de la innovación no se va a producir en un su totalidad. El proceso de transferencia de tecnología es de doble vía, es decir, la propuesta generalmente presentada por el grupo de agentes de desarrollo, al encontrarse con la tecnología tradicionalmente implementada en las comunidades, entra en un procesos de diálogo en donde ambas se transforman para evolucionar a una tercera propuesta producto de su interacción.
Los recursos financieros hacen referencia al presupuesto necesario para la operación del proyecto. Sabemos que cualquier acción tiene un costo que es asumido por todas las partes comprometidas en su puesta en marcha. Los recursos no necesariamente tienen que provenir de entidades especializadas en financiar proyectos. Aunque dependiendo de las necesidades, estos recursos externos pueden ser indispensables, los aportes principales provienen de las entidades de apoyo local y de las mismas comunidades participantes. Dentro de los costos que serán necesarios cubrir, encontraremos el costo de las materias primas, el costo de la mano de obra, el costo de la energía, los costos impositivos, el costo de transporte, el costo de uso de la tierra, el costo de las capacitaciones y los costos de promoción, son algunos ejemplo de los recursos financieros que se necesitaran para poder desarrollar el proyecto.
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